Me he preguntado durante muchos años qué hace que me atraiga tanto las redes sociales y el internet. He visto muchos videos que hablan de cómo es la dopamina la que afecta a nuestro cerebro y nos afecta. Dicen que es como una máquina tragaperras que te muestra contenido atractivo y tu cerebro baja para encontrar algo que te haga tener la misma reacción. Es verdad. Así se siente. Y al saber esto también se tiene culpa. Y como siempre ha pasado, es muy difícil lidiar con la culpa porque solo nos enseñaron a sentirnos mal y no a tomar acción. Comencé desactivando Facebook y hasta el momento ha sido la única plataforma que he abandonado exitosamente. Sin embargo, sigo teniendo problemas con las demás: Instagram, Twitter y Tumblr.
Vi hace poco un documental de música de Estambul, queda en Turquía. El músico Alexander Hacke busca entender a la ciudad con los músicos que encuentra. Una premisa complicada. A pesar de eso, logré recordar algo: mi deseo por tocar instrumentos y hacer música. Era algo muy simple, el recuerdo de estar en una habitación con mis compañeros músicos y simplemente asintiendo la música. Luego pensé en que era mi deseo por decir cosas. Mi deseo por quejarme. He estado inconforme y siempre lo estaré. Zizej aparece en un video de Instagram diciendo algo así como: “No me gusta el optimismo barato. A aquellos que me dicen que hay luz al final del túnel yo les digo que probablemente sea otro tren”. Para mí es importante esa lucha y ser un agente activo.
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Como sea. Siempre concluyo que las cosas reales son muchísimos más lentas de lo que ocurre n las redes sociales. En una hora se pueden ver mil cosas. En cambio, si nos concentramos en el presente a lo mejor llegamos a diez. Entonces, el cerebro sí aprende una compulsión -al menos el mío-. Cada ciertos minutos revisa cualquiera de las plataformas que he mencionado antes. A la espera de algo específico. Ahora, no voy a confesar qué espero. Pero sí puedo decir que es algo narcisista y no sé cuánto porque todos tenemos ese rol narcisista aquí. Eso es lo que he pensado. Las fotos que subo en las redes sociales son las que espero que tengan atención y por lo tanto yo tenga atención. Pero funciona más con las historias. Cada historia tiene una vida de veinticuatro horas y en esas veinticuatro horas uno espera que cierta cantidad de personas la miren. O, si uno envía una foto a otra persona, también uno espera que la miren. Entonces, hay una expectativa de respuesta. Algo que tiene fronteras con la fantasía. Algo que no tendría sentido a las dos de la mañana cuando uno tiene insomnio.
La fantasía de la que hablo: voy a ver quién me prestó atención. Puede que hable por mí. Y esto sea una sesión de terapia con escritura. Pero reconozco que eso quiero con una de las plataformas. Quiero saber a qué voy a cada una de las plataformas y reconocer que ese sentimiento nace de una fantasía y no está tan sujeta a la realidad. Que tampoco es la mejor opción a veces. Por ejemplo, en Twitter, veo cosas absurdamente irrelevantes: un video de alguien muerto, un video supuestamente gracioso, publicidad. Lo único que veo en esta red social es a mi escritora favorita. Bueno, pasa con lo demás. Con Tumblr y con Youtube. Los últimos, creo, son los que uso para evitar sentir o saber cómo me siento. Según la tarea de la psicóloga, debo pausar y reconocer eso que estoy sintiendo y pensando para simplemente gestionarlo. Según ella, escribir ayuda y sí. No se trata de entender más lo que siento, sino de simplemente gestionarlo.
Quiero buscar el bienestar. Y el entretenimiento también está en el bienestar. ¿Qué es tan entretenido de las redes sociales además de lo que acabo de mencionar? Tendría que estudiarlo. Tendría que estudiar cada cosa que hago en esa piscina infinita de publicaciones. Me imagino un tablero larguísimo en una calle. Un muro. Pausé lo que estaba escribiendo. Y he vuelto para escribir que me distraje viendo videos de: Actualidad política, chistes de actualidad política, comentarios sobre actualidad política. Esto lo podría reemplazar con un periódico y ya. A esto voy: ¿Qué función está cumpliendo esa red social? Y ¿Me será suficiente si me compro un periódico? ¿Qué reemplaza whatsapp? ¿Qué reemplaza todo el internet? ¿Será que no me adapté? O ¿Me estoy adaptando de nuevo? ¿Qué encontraré?
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