En este mundo de IA. De imágenes, textos y videos generados por inteligencia artificial. Queda entonces reflexionar sobre cómo afecta nuestra percepción de la realidad. Tuve un tiempo cuando pensaba mucho en qué era real. Decía que ni nuestro ojos, lengua, olfato o tacto podría decirnos realmente qué era real. Y ahora que he ido a terapia, pienso que ni siquiera la lógica podría mantenerme en línea con lo real. Hablo del cambio de perspectiva que ocurre cuando estoy triste o alegre. En el primero, siento que soy miserable. En la segunda, siento que puedo con todo. Como un tipo de embriaguez. Bajo una sustancia. Entonces, ¿cómo hacemos? Reflexionemos sobre la realidad. Aquello que nos mantiene enrutados al suelo. El día largo, el dolor de un día, la tristeza de hoy. La IA no tiene emociones. No comprende (aún) qué es la nostalgia. Por lo tanto, todo esto es mío: la ira, la alegría, la melancolía, la envidia. Todo. Quiero decir que cada día ...
Cuando era pequeño me gustaba mucho el suelo de madera de un teatro. Pienso que la acústica de un piano sonaba diferente (suena diferente). Se podía escuchar los pasos de las personas que bailaban o caminaban. La voz sonaba diferente. Estaba explorando algo nuevo. Es un sonido muy especial. Es la abstracción de todo mal. Es un tipo de pureza o de expiación (expiación). Oh, teclas del teclado Sáquen a mi niño interior Háganlo sentir diversión Abrácenlo Díganle que mientras esté vivo Yo lo recordaré. Es momento de trabajar. Computadores. Papeles. Letras. Palabras. Adecuado. Inadecuado. Moral e inmoral. Ético. El deber. La paciencia. Las preguntas. Pero allí, en la admiración del sonido está el ritmo, la libertad, el cielo y el sol que entra por la ventana.