The Substance (2024) Reseña y Ensayo
Vi esta película con tres amigas: Kenia, Karen y Juan. Fuimos al centro comercial Nuestro Bogotá. Compramos palomitas de maíz. Probamos la combinación de palomitas con queso. Salimos impactados de la película. Por mi parte, por cómo la directora, Coralie Fargeat, francesa, pone muy claro en la pantalla un feminismo claro. Coralie usa a Demi Moore para hablar de varias cosas. Primero, de la imagen de la mujer sujeta a ser dividida. Segundo, el dominio del hombre a partir de su mirada. Tercero, la pérdida de la identidad.
He escuchado a personas hablar de cómo la cirugía plástica es el resultado de la satisfacción de una mirada que sexualiza al cuerpo. Entonces, un cuerpo no se concibe como un todo sino que se divide en partes como: el trasero, los senos, los labios, las piernas, los brazos, el abdomen, etc. Esto ocurre en la película desde el horror corporal. La primera parte de la película la directora usa a propósito la exposición sexualizada de las protagonistas para luego exponer la contraparte que es mostrar de manera explícita la división de las partes de la mujer. Lo hace con malformaciones de un cuerpo. Un monstruo que muestra senos, brazos, ojos e incluso vaginas (el nacimiento de un seno) en lugares donde no van. Es bastante clara: aquella división del cuerpo.
Nuestros ojos pueden moldear lo que de verdad es en la medida que algunas mujeres modifican sus comportamientos para tratar de encajar. No sé qué tan obvio es. Tampoco tengo claro cuáles comportamientos son. Sin embargo, en la película, es la personaje principal quien sufre por querer ser joven y cumplir con las expectativas de su agente. Debemos revisar entonces cuáles expectativas de los hombres son las que pueden determinar las realidades de las mujeres. Vean Pleasure (2021). Habla de la industria de la pornografía. En este caso, los hombres que la consumen van a esperar cosas de las mujeres. De aquí el desprecio por los ancianos; por la vejez. Algo que pueden estudiar en películas como Vortex (2021) o Howl's Moving Castle (2004).
Como todo es para y por el hombre, podemos suponer que crecer y ser mujer no tiene sentido. También pienso en el dominio del hombre sobre la mujer. Es decir, la mujer, en este caso, la protagonista, que quiere satisfacer al hombre a costa de su propia salud física y mental. Pienso en el mundo creado por los hombres y para los hombres y cómo en este mundo es difícil crecer y ser mujer. Entonces la mujer no sabe en cuál mundo está viviendo. Tampoco sabe quién es. Esto lo dice Carolina Sanín sobre el caso de Gisele Pelicot. Ella cuestiona lo que tiene que ver con no saber en qué mundo se encuentra la mujer, pues se está dormido en él; en uno creado por los hombres y para los hombres.
Entonces. Los tres puntos. El cuerpo de la mujer NO se divide. El cómo miramos a la mujer SÍ afecta a la mujer. Desde los roles que asignamos hasta nuestros deseos. Queremos saber cómo es un mundo hecho por mujeres y para mujeres. Como cosas extras, pensé en el ánima autodestructiva de cambiar el cuerpo de uno para el placer de los hombres. Este tema es similar al suicidio. Luego está el tema de la monstruosidad, como en Frankenstein. Es solo que esta vez el monstruo no es violento como lo hizo en el libro. Quiero pensar que es por el abandono del padre que el monstruo de Frankenstein asesina a las personas. En este caso, la monstrua no asesina a nadie; antes es violentada y su deseo principal es ser vista; ser mirada; ser entendida. ¿Querrá decir algo? Cuéntenme qué piensan ustedes.
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